Historia

Nuestra historia

Corre el año 1986 cuando un grupo de profesores provenientes del extinto Colegio Pio XI de Sevilla deciden dar un nuevo rumbo a su vida laboral constituyéndose en cooperativa de trabajo asociado, para de esta manera dar cumplida satisfacción a un anhelo largamente soñado: tener nuestro propio colegio en el que poder aplicar unos principios pedagógicos que llevábamos madurando durante largos años. Con esta idea nos constituimos en Cooperativa de enseñanza, dándole por nombre “Las Marismas S.C.A.”

 

Acabada la inscripción en el Registro de Cooperativas de la Consejería de Trabajo de la Junta de Andalucía, nos pusimos mano a la obra de buscar ubicación para nuestro proyecto, para ello nos asesoramos en algunas de las Cooperativas que ya existían y siguiendo sus consejos y el de la inspección de la Delegación de Educación, encaminamos nuestros pasos a la cercana población de Mairena del Aljarafe, que entonces estaba en plena expansión urbanística. Nos acercamos al Ayuntamiento y pedimos ser recibidos por el alcalde D. José Lora, quien acogió con verdadero interés nuestra propuesta. Convinimos la compra-venta de unos terrenos que se encontraban aledaños a la barriada Los Alcores con una extensión de 10.000 metros cuadrados.

Teníamos ya las escrituras de constitución de la Cooperativa y las escrituras de propiedad de los terrenos en donde debía construirse el Colegio. Nos faltaba por gestionar la construcción de aquél. La farragosa cuestión económica. Lo solucionamos con una gran fe, con un enorme esfuerzo y con una determinación a prueba de bombas. Logramos el apoyo de algunos estamentos oficiales y mediante la firma de un préstamo bancario pudimos, por fin comenzar la construcción del edificio principal del Colegio. Dimos término a la obra casi a la par que comenzábamos nuestra labor como docentes en el mes de septiembre de 1988.

 

En el capítulo humano, de  de los antiguos compañeros, socios fundadores de nuestra Cooperativa sólo quedábamos tres, dos de ellos con un pie afuera ya que habían encaminado sus pasos en otras actividades laborales. Yo me encargué, por tanto de la gestión privada selección y alta en la Cooperativa de la inmensa mayoría de los que hoy integran el claustro de profesores de nuestro Centro, desde el cual dimos forma a los principios cooperativos en los que se asienta nuestra forma de trabajar: SOLIDARIDAD, COMPAÑERISMO Y PARTICIPACIÓN.

 

Definimos nuestro Colegio como Centro público de gestión privada, sin ánimo de lucro.